Dicen que estoy loca. Que lo imaginé todo. Que los monstruos no existen. Pero yo vi cómo desaparecía. Vi cómo mi hija se desvanecía frente a mis ojos, y desde entonces, el mundo ya no tiene sentido. He buscado respuestas donde nadie quiere mirar. He dudado de mí misma más veces de las que puedo contar. Y aun así... sigo adelante. Porque el amor de una madre puede atravesar todas las barreras, incluso aquellas que nadie más puede ver.
More details