Dulce Venganza  -En pausa-

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WpMetadataNoticeÚltima publicación mié, mar 18, 2015
-Esto no es justo... -susurró ella, con lágrimas en los ojos - ¡NO. ES. JUSTO! - gritó sin importarle que personas extrañas la oyeran - ¡POR QUÉ ME PASA ESTO A MÍ! - la voz se le iba pero no le importaba, el dolor en la garganta era poco a el dolor que tenía en su corazón. Lo odiaba, lo odiaba con todas sus fuerzas. ¿Cómo pudo ser capaz de engañarla de esa manera? ¿Cómo pudo mentirle... de nuevo? -No jugarás conmigo otra vez - susurró - pagarás, pagarás por esto. - decisión se oía en su voz - ¡PAGARÁS MUY CARO! - gritó sin más y calló de rodillas al suelo. Rendida. Y con una promesa que no tardaría en cumplir.
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IGNEA

El sol carmesí emergía en el horizonte como un ojo vigilante sobre una tierra desolada. Donde antes se alzaban majestuosas ciudades, ahora solo quedaban esqueletos de concreto y acero, engullidos por la maleza y cubiertos de ceniza, los restos de un mundo que sucumbió bajo el peso de su propia codicia. En una de las aldeas semisalvajes, donde la vida era un juego cruel entre depredadores y presas, sobrevivía Kaela. A sus diecisiete años, el dolor no era un extraño, sino un viejo conocido que llevaba su nombre en cada cicatriz. En aquel rincón de desesperanza, la violencia era ley, y los fuertes devoraban a los débiles sin remordimientos. No había lugar para la compasión. No había justicia. Solo la lucha por ver otro amanecer. Pero Kaela no era como los demás. Sus ojos, de un gris tormentoso, no reflejaban resignación, sino un desafío feroz, un fuego indómito que se negaba a apagarse. No aceptaba que su destino estuviera escrito en la sangre y el miedo. Anhelaba algo más, algo que susurraba en sus sueños y ardía en su pecho: libertad. Y estaba dispuesta a desafiar al mundo entero para alcanzarla.

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