Los ojos del mar

Los ojos del mar

  • WpView
    Reads 2,942
  • WpVote
    Votes 126
  • WpPart
    Parts 10
WpMetadataReadMatureOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Mar 17, 2026
Solo quería un poco de emoción en mi vida. Seguir a mi actor favorito hasta otro continente solo por provocar a mi prometido, parecía un plan inofensivo... hasta que dejó de serlo. Lo que empezó como un capricho se convirtió en algo mucho mas grande, turbio y peligroso. Mares revueltos, calles sin salida, lágrimas saladas. Entre secretos, un amor que no esperaba y un juego en el que no pedí participar, ahora me pregunto... ¿Realmente fui yo quien decidió este destino, o alguien mas movió las piezas desde el principio haciéndome caer a las profundidades sin ningún tipo de piedad?
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • ꧁𝓒𝓪𝓹𝓻𝓲���𝓬𝓱𝓸𝓼𝓸 ꧂
  • Tan Solo... (Karma X T/n)
  • Soy La Niñera (Louis Tomlinson)
  • Daylight | Charles Leclerc
  • TENÍAS QUE SER TU
  • Corriendo por ti [Charles Leclerc] ✓
  • Entrelazados
  • 𝗠𝗶𝗮 𝘃𝗶𝘁𝗮 ━ Max Verstappen
  • Encadenados (FINALIZADO)
  • Promesas-Leandro Paredes-

Charles Leclerc no era alguien que viviera con arrepentimientos. Creía firmemente que, si quería hacer algo, debía hacerlo sin dudarlo, porque sin importar el resultado, siempre quedaría la experiencia. La vida era corta y él planeaba vivirla sin remordimientos. Sin embargo, mientras manejaba por las calles desiertas de Mónaco a las tres de la madrugada en busca de sushi, comenzó a cuestionarse un par de cosas. No se arrepentía en lo absoluto de haber decidido formar una familia con Carlos. Lo que sí lamentaba, quizá un poco, era haber sido tan confiado al decirle que pidiera lo que quisiera, cuando quisiera, que él se lo concedería sin importar la hora. Porque claro, su omeguita embarazado había tomado esas palabras demasiado en serio. Suspiró, tratando de ignorar el frío de la noche mientras conducía. En algún punto de su vida, entre circuitos y podios, se había imaginado noches de insomnio por nervios antes de una carrera, pero nunca pensó que sus desvelos serían por una misión culinaria de emergencia. Y aun así, ahí estaba, porque si algo tenía más grande que su orgullo era el amor que sentía por Carlos... aunque mañana definitivamente renegociarían los términos de esos antojos nocturnos.

More details
WpActionLinkContent Guidelines