Cristina, 20 años. Un diario que sirve como escape, guardián de sus tristezas, alegrías, pensamientos y críticas sociales.
Cristina, pobre Cristina. Algún día entenderá que hay algo divino en la vida, que la soledad no es el final.
Cristina, déjame entrar en tu vida, siempre te escucharé, amiga mía.
All Rights Reserved