"Siempre creí que el deseo era algo sucio y nauseabundo", una pequeña ventana al descubrimiento de que no todos los deseos se acompañan de malos sentimientos.
Un libro lleno de experiencias, tanto de ansiedad, como de soberbia, amor y un toque de desilución... Lo que nunca pudo decir el autor frente a las personas, se plasmó en cada página de su creación.