La vida te coloca en situaciones difíciles, con obstáculos puntiagudos y acertijos complejos, pero, todo consiste en una prueba. La vida quiere saber que tan lejos puedes llegar. Es tu tarea descubrir el modo de suavizar los rasguños e investigar las formulas para aquellos acertijos, porque, si hay algo que no esta pautado en las reglas de este juego, es el premio. El premio va de la mano con el empeño y entusiasmo que le pongas a los obstáculos y acertijos. Pueden ser bonitos, eternos, poderosos,... Es tu decisión cual vas a recibir. Yo no quiero ninguno de las anteriores. Quiero que la vida me sorprenda. Quiero retar a la vida. Quiero un premio impredecible.