En esta historia se tratará en un amor oculto y antiguo entre un vampiro cuyo amor juro que sería eterno a su pareja que creía que estaba muerta y un lobo en busca de una venganza por el asesinato de toda su camada.
Entre varias guerras y desesperación sin la guía de un rey, los vampiros preparaban una ceremonia para un nuevo gobernador que los llevaría a la eterna oscuridad por los siguientes milenios; Elegido un chico joven por el antiguo rey antes de morir, sin saber que sería convertido en uno de ellos en futuro, el joven vivía aun en una vida cómoda y cotidiana con los mortales, enamorando se dé un joven lobo que huía, ayudando lo a esconderse y guardando su secreto, cayendo en su amor jurando se que siempre estaría juntos; Pero en una noche, la sangre se derramo, traicionado y lastimado, atacado por la espada, mordido de su cuello, de aquel lobo que le dio su amor, lo había intentado matar; Teniendo un hermano, este había visto todo y había matado aquel lobo, sin soportar el dolor de ver a su hermano desangrase y aborde de la muerte, decide regresarlo a la vida, convirtiendo lo en un ser de la oscuridad como el, volviéndolo inmortal, pero sin memoria de cómo fue que falleció, y viviendo bajo una mentira, esperando aunque su amor regresara a su lado, aquel lobo que le juro que lo seguiría amando.
Al pasar los años, los lobos desaparecían poco a poco, sobrevenido un cachorro fuerte, después de una horrible masacre, sin memoria, bajando en la soledad, ocultando entre todos sin revelar lo que era en realidad, sin esperar el mundo que se convertiría en el mejor cazador de demonios, derramando sangre en el suelo que el pasaba, buscando sin descansar aquel asesino que le arrebato su familia, pero sin esperar que su historia estaba a punto de cambiar.
𝐎𝐋𝐃𝐄𝐑 | ❛shh, ya estoy aquí, ahora estás a salvo.❜
Finney Blake tenía apenas once años cuando comenzó a cuidar del pequeño Robin Arellano, un niño encantador que siempre se iluminaba al verlo llegar.
A Finney le gustaba esa rutina. Disfrutaba llevarlo al colegio, verlo quedarse en su casa como si fuera su propio hermano. Pero todo cambió el día que el patriarca de la familia falleció.
Aquella pérdida obligó a los Blake a dejar Denver y mudarse con la familia de la matriarca. Así, la distancia se interpuso entre los dos niños. Aun así, Finney nunca dejó de llamar. Día tras día, su voz cruzaba la línea con la emoción de escuchar a Robin al otro lado.
Hasta que un día, la voz que respondió no fue la suya, sino la de su madre. Y con una sola frase, el mundo de Finney se detuvo.
-Robin está desaparecido.