
Hay sentimientos que no pueden ser callados, abrumadores que asfixian al más mínimo contacto con el aire, que hacen querer desvanecerse por lo potentes que llegan a ser, que aunque quieras compartirlos, y gritar a los cuatro vientos, jamás serán escuchados a los oídos sordos de aquellos que amas o aprecias y necesitas sacarlos, porque si no podrías explotar, de una peor manera que jamás podrás expresar, este es un desahogo de un alma rota, que ya no vive pero existe.All Rights Reserved