"¿Gwendolyn?"
"Dime"
"Solo un genio sería capaz de entenderte"
A su corta edad,Gwendolyn sabe perfectamente muchas cosas,comprende tanto que aveces confunde,a su corta edad es capaz de tanto que aveces sorprende,Gwen a su corta edad sabe perfectamente lo que es ser infeliz.
A sus cortos 13 años es tan cinéfila sin comparación alguna,siendo amante de gente como Leonardo Dicaprio,Jennifer Aniston,Jhonny Deep,entre otros.
Siempre destaca su amor hacia cierta mujer rubia de unos hermosos ojos verdes que se llamaba Lucy Boyton.
Sinceramente,Gwen solo se considero una más del millón y sin embargo termino en un chat de Instagram verificado al nombre de Lucy Boyton con un "¿Te molestaría si te preguntara si está pasando algo?"
Lucy Boyton,actriz de cine,modelo, excelente persona,novia de un excelente hombre y sobre todo una mujer de 26 años que sabe lo que quiere.
Lucy caminando por las calles frías de Londres se cruza a una "simple niña",una menor de edad con su uniforme,con vos tímida y con menos de 13 años se acerca a pedirle con los ojos llorosos una foto.
De alguna manera,lucy se interesa mucho en esa jovencita de tan solo 13 años,no entiende el porque,pero algo en esos ojitos verdes llamo su atención.
Gwen tan solo pública la foto y etiqueta a Lucy.
Lucy se pregunta si es normal intrigarse tanto por una simple niña de 13 años.
Gwen necesita ayuda.
Lucy quiere ser aquella que ayude a Gwen.
"Cómo dije cariño,solo un genio podría entenderte"
"Entonces te empezare a llamar Mujer Genio"
Esta historia empezó como una comedia ligera, una especie de "¡Oh no! Superman tiene un omega rebelde que no quiere hacer nidos, odia los mimos y lo acusa de secuestrarlo en yates privados".
Pero, como suele pasar con Bruce Wayne, las capas fueron cayendo. Y debajo de la rebeldía, estaban los silencios. Y debajo de los silencios, estaban las grietas. Y dentro de esas grietas... estaban todos los Bruces que había creado para sobrevivir.
Superman se quedó. Claro que se quedó. ¿Cómo no habría de hacerlo, si se enamoró de todos ellos?
Esta es la historia de un hogar que se construye entre terapias, nidos prestados, fotos familiares donde caben todos, y bailes tontos con Ain't No Mountain High Enough sonando una y otra vez.
Es la historia del alfa más paciente del mundo, y de su omega con múltiples opiniones sobre absolutamente todo -incluido el matrimonio.
Una historia que empezó con risas, y terminó con abrazos.
Y con un Clark que aprendió a amar cada parte de Bruce. Incluso las que no siempre se acuerdan de él.