
Esta historia cuenta los hechos de un mundo futurísta posicionado en el año 2041 donde los humanos para no quedarnos atrás de la inteligencia artificial hemos creado unos chips que mejoran nuestras capacidades y posibilidades, aumentando nuestro sentidos y haciendonos capaces de manejar las redes, el internet y toda la sociedad en torno a este chip. El primer chip que inicio esta nueva era (que empezó en 2036) se llama Wilkja, producto iniciado por una compañia de serbia y que posteriormente se globalizó. Este chip era insertado en una parte especifica del cerebro donde podía funcionar con normalidad y realmente funcionaba bien. Al ver las capacidades de este dispositivo una empresa estadounidense lo compró y empezarón a distribuirse a gran velocidad lo que provocó que otras empresas de diferentes países no se quedasen atrás y en un pequeño plazo de tiempo ya sacaran sus versiones de estos dispositivos. Pero con el paso del tiempo unos de estos chips se fueron quedando atrás, hasta que dos años después de está revolución de estos dispositivos solo cuatro modelos quedaron a flote, destacando sobre los demás considerablemente. Uno de los modelos era el de Estados Unidos, el que provenía del original de Serbia. Este se llamaba Connected. Luego, estaba el modelo de china, WuLine. También existía el modelo ruso, Dabke. Y por último el modelo Italiano, Fennioli. Estos cuatro modelos que destacaban en el 2038 eliminaron a la competencia por completo, unificando los softwares haciendo que los cuatro modelos funcionaran con compatibilidad entre sí, inutilizando casi por completo a los demás modelos. Pero de aquí nace el problema. Al tener todos los humanos un dispositivo dentro de su cerebro que funciona mundialmente con el mismo software, alguien podría hacerse al control con este. Que tal el nacimiento de un virus cibernetico que controlase estos dispositivos o un hacker que se apoderase del software. Alguien podría tener control absoluto sobTodos los derechos reservados
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