Mis padres toda la vida me habían inculcado la iglesia como un ejemplo a seguir, pero no creí que podría ser más valioso para ellos Dios que su propia hija, incluso dijeron que ardería en el infierno.
Todo lo que creí conocer cambió. Mi odio hacia los humanos se transformó en amor. Tuve que dejar toda mi vida atrás para ayudar a mi familia, a mi mundo. Desobedecí a mi padre, Lucifer, y entré en lugares que siempre creí inexistentes, hasta ahora.