
Nunca, en tu puta vida te enamores y mucho menos le entregues tu corazón a un imbécil que no solo no lo cuidara, sino que lo machacara mil veces sin ningún remordimiento y solo te quedara intentar curarlo, pero sabes que inevitablemente quedaran las cicatrices ahí, para recordártelo una y mil veces lo estúpida que fuiste al entregarle tu ya de por si destartalado corazón.All Rights Reserved