Antonella había acabado la universidad placenteramente, y ahora se encontraba en la trayectoria para ser una psicóloga reconocida, también tenía claro su futuro, hasta que un día, un hombre con lo que al parecer es satiriasis, llega a su consultorio.
Desde ese día, la doctora López ha tratado de mantener la compostura con los comentarios poco apropiados de su paciente, pero cuando cae en las redes de Leonardo Blanco, un manipulador cirujano, esa enfermedad psicológica también ensuciará su mente, y tendrá que lidiar con sus deseos insanos.