Una triste tarde de Septiembre, había llegado el momento de mudarme a mi nueva casa. Estaba muy lejos de donde vivía antes, y se que me costaría acostumbrarme a vivir en aquel lugar desconocido, pero mientras más
avanzaba en el camino, más ganas tenía de saber que me esperaba al llegar..
Cruce el umbral de la casa, era enorme como las demás, pero parecía un poco antigua y descuidada, tenía un aire pesado... Pero al principio pensé que era solo cansancio, así que subí a mi pieza, dos veces más grande que la que tenia antes, Con una cama hermosa, decoraciones antiguas, y
...¡una muñeca de porcelana de aspecto aterrador! ¡Que no he traído conmigo!
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