Volley, pequeña obsesión

Volley, pequeña obsesión

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WpMetadataNoticeLast published Wed, Oct 14, 2015
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Non-Fiction
Soy Ashley Benson, tengo 20 años y adoro el voleibol, mis amigos dicen que es una obsesión pero yo no lo veo así. Es una forma de vivir, una terapia para mi, una forma de amar,porque el equipo es una familia alternativa, porque en cada partido sufres, lloras y gritas por las diferentes emociones que sientes cada vez que luchas y te comes el suelo por una bola. Necesito el voleibol por que es por lo que grito, es en este deporte en el que grito al ver ganar a mi equipo, en donde lloro si pierde y me conecto con cada emoción en ese preciso momento pues el volley hace eso y más, une a las masas a pesar de ir por diferentes equipos, pero al fin y al cabo todos somos partes de una familia que comparte el mismo sueño y la misma pasión. Amo el volley porque es mi forma de vida, es mi forma de amar y sentir.
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Soy Astrid, y a mis casi veintitrés años de edad he aprendido tres cosas muy importantes. Primero: Eres la persona más importante de tu propia vida, así que quiérete tal y como eres. Segundo: Hagas lo que hagas la gente te va a criticar, así que haz lo que te de absolutamente la real gana y solo escucha a esas personas que sabes que te quieren incondicionalmente. Y tercero: Nunca, pero NUNCA tengas miedo. Miedo de decir lo que piensas. Miedo de hacer lo que sientes. Y sobre todo nunca tengas miedo a empezar de cero las veces que sean necesarias. Esto último es lo que yo hice... y quién me hubiese dicho que con mi miedo a relacionarme con la gente, irme a un país a tres mil kilómetros de casa era lo mejor que podría haber hecho en mi vida. Claro está que no lo hice sola, mi hermana siempre estaba a mi lado, y mis dos mejores amigos me ayudaron a salir adelante. Igual que un chico muy especial que cambió completamente mi forma de vivir la vida y que resultó ser el capitán del equipo de hockey sobre hielo del club donde yo entrenaba. Qué momentos... y qué recuerdos. Buenos y malos, claro.

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