¡Oye, no me mires!

¡Oye, no me mires!

  • WpView
    Reads 774
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 61
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Sat, Jul 16, 2022
Julie Miller, es una chica callada que no le gusta destacar, por lo que suele refugiarse en su silencio pacífico y perderse en sus pensamientos. Todos saben que con el tiempo las cosas cambian y al parecer ella también cambio y con ello, una cosa terrible pasó. Una persona llegó queriendo entrar nuevamente en su vida y honestamente ella no está dispuesta a dejarla volver. Hay un chico, un chico que la enloquecía a tal grado de hacer esa jodida cosa que ella siempre dijo que no le pasaría. Enamorarse. Todo inicio con solo miradas cuando él no se daba cuenta, pero eso cambió. Porque él también comenzó a mirar. Ella dijo: No entiendo porque me buscas, soy una persona jodida. El respondió: No hay persona jodida sin arreglo. Ella solo vivía el momento, no creía en los cuentos de hadas, menos en un amor eterno. "Solo despierta, amor, por favor...". Pero todos necesitan un final feliz luego de tanto sufrimiento o eso es lo que dicen. ➳Historia heterosexual. ➳Resubida. ➳Intento de drama.
All Rights Reserved
#247
julie
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Resguardando Su Silencio
  • Cuando Despierte✔️
  • Cicatrices
  • Exhala
  • No tan diferentes pero si
  • La persona correcta en el momento perfecto
  • Con miedo no hay libertad💔 ( Se va a mejorar, No LEER)
  • Es Nuestro (3)
  • Te odié desde el primer segundo

(REESCRIENDO) Juliet Jones pensaba que quizás su segundo año en una nueva universidad habría sido más llevadero si no lo hubiera conocido. Sí, definitivamente todo hubiera sido más pacífico, seguro y tranquilo como ella siempre deseó que fuera. Y aunque Zad Cooper irradiara seguridad y determinación férrea en cada poro de su perfecta piel, no era esa precisamente la forma en que la hacía sentir. Ella sentía todo lo irrazonablemente posible cuando estaba en su radar; mareo, tensión en los músculos, hormigueo en la piel y mucho, mucho calor. Pero esa no era la peor parte. Lo que sí resultaba una amenaza eran aquellos impresionantes ojos oceánicos que la absorbían con cada mirada perspicaz. Bastaron un par de encuentros para que él confirmara que Juliet no era Juliet. Ya que cuando uno finge ser alguien que no es delante de otro que aplica la misma táctica, las máscaras se difuminan porque la mentira deja de serlo cuando dos personas son conscientes de ella. Ese fue el problema. Pensaron que descubrirse el uno en el otro sería cautivador, embriagante, placentero. No lo fue y tarde se dieron cuenta de que el amor no da revanchas.

More details
WpActionLinkContent Guidelines