
Hay cosas que es mejor no contarlas. La protagonista de está historia decidió relatar los sucesos más duros y tristes de su vida. La vida a veces te juega una mala pasada, pero a pesar de eso siempre hay que mirar para delante y no dejarse caer, eso es lo que hacía está muchacha, no dejarse vencer por nada. Los errores la llevaron a caminos sin rumbos y sin marcha atrás, caminos que siempre llevaban a una muerte segura. Aquí relata su historia de como venció a la muerte misma, y de como no se debe confiar en nadie, ni siquiera en un príncipe de ojos brillantes.All Rights Reserved