A través de Emily

A través de Emily

  • WpView
    Reads 685
  • WpVote
    Votes 32
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Wed, Apr 1, 2015
Digamos que todo empezó con unas llamas que se llevaban al orfanato que yo conocía como "mi hogar". A todo esto le siguieron unos gritos y una huída. Una mañana me desperté deshorientada, y una señora me dijo que me había salvado la vida porque le recordaba a su mejor amiga cuando tenía mi edad. Poco a poco, su historia fue tomando forma en mi cabeza; mi madre está viva, tengo que ir a buscarla. Es increíble como unas simples palabras pueden poner tu vida patas arriba obligándote a dejar de ser la que eras. Me llamo Emily, y esta es mi historia.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Delincuentes juveniles
  • El Caso De Peter Patterson
  • yo reencarno en terra formars
  • AGRI DULCE NIÑEZ
  • Todo cambió
  • Reto De One-Shoot De Shaka
  • "EL NIÑERO"  ♥- Terminada-
  • Esta es mi historia
  • MI EMPLEADA

Mi nombre es Lea García y tengo 15 años. Mi vida no es que sea muy ejemplar, digamos que tuve una infancia algo complicada. Mi padre era un alcohólico que se entretenía pegando a su mujer y sus dos hijos. Y claro, ni mi madre ni mi hermano ni yo, dijimos absolutamente nada. Patético. Pero fue uno de los mayores traumas que jamás tuve. Cuando cumplí los nueve mi madre me compró una bolsa de ositos de gominola, ahora para mi eso no es mucho, pero anteriormente no solía tener esos caprichos. Mi hermano, el cual tenía un año más que yo, se tragó uno y tristemente se ahogó con él. Otro trauma más con las gominolas. Después de eso mi madre se pasó los días deprimida y mi padre nos abandonó diciendo que sin un hombre como hijo, no quería tener relación alguna con nosotras. Recuerdo lo mal que lo pasó mi madre, cada lágrima que derramaba y cada sollozo que soltaba por las noches. Al pasar al instituto, comencé a conocer gente diferente, gente con los que realmente encajaba. Gente que se pasaba el día haciendo pellas y ahogando sus problemas en alcohol o drogas. Gente cuya mayor afición era pasarse el día fumando, robando, insultando o, en casos extremos, incluso matando. Por supuesto, no tenía buenos rendimientos académicos y en poco más de dos meses terminaba expulsada de algún centro, ya que no sabían ni lo que hacer conmigo. Esa es mi vida, una parte resumida de ella realmente, y una vez más, vuelvo a empezar otra desde cero. En un lugar distinto.

More details
WpActionLinkContent Guidelines