La historia de Christopher y Adam se basa en que Christopher es un chico con un padre adinerado. Éste mismo ve en Christopher el retrato de su fallecida esposa, por lo que culpa a Christopher del accidente cuándo apenas él tenia 10 años, lo cuál llevó a la muerte a Mary, su ex esposa.
Christopher es como un niño a pesar de ser ya un adulto, es una secuela que le quedó desde el accidente dónde su madre falleció pero aún así sabe defenderse y valerse por si mismo.
Logan es quién está interesado en Christopher y está tan obsesionado, que lleva desde hace tiempo "acosandolo", un día, al Christopher haberse alejado de él, Logan planea algo horrible que llevó a cambiar la vida de Christopher para siempre.
Jake es el mejor amigo de Christopher, pero está interesado sentimentalmente por él aunque nunca le ha dicho nada porque prefiere cuidar de Christopher y que su amistad se mantenga.
Christopher conoce a Adam, Adam es un exitoso cantante, defensor de los derechos LGBTQIA+ además de ser actor. Todo iba bien pero lastimosamente luego de dos años su relación se rompe ya que Adam le fue infiel.
Actualmente, luego de unos años vuelven a verse pero Adam está casado con Oliver, con quién le fue infiel a Christopher hace años atrás. Llevan en total cuatro años de estar en una relación y un año de casados.
Adam tiene un gemelo llamado Elliott, éste aparece luego de años haberse alejado ya que se lo culpaba de haber querido "asesinar" a su padre en el pasado.
Christopher no se ha " entregado" a nadie ya que desea que ese momento sea especial además de que aún está como asustado por el acoso que ha sufrido por parte de Logan.
Años más tarde, vuelve a encontrarse con Adam por parte de un "contrato" comenzando allí nuevamente su historia...
¿Crees que el agua y el aceite puedan juntarse?
Yamaguchi es muy lindo.
Hinata es tonto, pero adorable.
Tsukishima es... atractivo.
Kageyama es guapo.
Los cuatro chicos de primer año del Karasuno comienzan a sentir cosas entre ellos.
No saben si eso es amistad, amor o solo los nervios de jugar en la cancha.
Pero cada vez que juegan juntos,
sus corazones laten al mismo tiempo.
No hace falta explicarlo,
basta estar en 𝑠𝑖𝑛𝑐𝑟𝑜𝑛𝑖́𝑎