Reencontrando a la muerte
Pues bien... Estoy aquí, llorando, rogando, suplicando... No a Dios, sino a la muerte. Que existen personas que deseamos morir, que nuestro ciclo se ha terminado y que estamos listas para partir.
¿Por qué habría de importarme? "Solo son unos estúpidos humanos" Era lo que pensaba este ser.