Hasta pronto. [Terminada]

Hasta pronto. [Terminada]

  • WpView
    LECTURAS 635
  • WpVote
    Votos 58
  • WpPart
    Partes 2
WpMetadataReadContenido adultoConcluida sáb, jul 24, 2021
WpInfo
Fanfic
My Hero Academia
La sensación de abandono no se va de su cuerpo. Maldita sea la hora, maldita sea el momento, maldita sea su petición, maldita sea aquel sueño, maldita sea la sensación. Lo extraña, lo extraña demasiado, lo necesita más de lo que jamás llegó a imaginar que necesitaría de alguien. El extraño es la sensación más horrible que un ser humano puede sentir, esa horrible y nefasta sensación es algo que nadie le desea a otra persona. ¿Qué tanto daño puede hacerse uno mismo?, ¿en qué momento tu cabeza hará que que tu mismo te hagas un sabotaje?, ¿qué tan mal de la cabeza hay que estar para que eso suceda?
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Ojos Tristes (Bakutodo)
  • Moriría Por Ti ๑ Hajeongwoo
  • ¡QUIERO UN CACHORRO! (Todobaku)
  • Guarda silencio [Tododeku]
  • 𝐓𝐢𝐞𝐬ᵀᴼᴰᴼᴮᴬᴷᵁ [Completa]
  • #1 E pale mau wau iā ʻoe [ChisaDeku] [Omegaverse]
  • Por Tercera Vez •[TodoBaku]•
  • Incluso si no fueras tú •Bakutodo•
  • Healed Heart ▲Katsudeku▲
  • Eres Digno // Dadzawa

Shoto Todoroki. Era su primer día de universidad. Nuevas personas, nueva ciudad, nueva casa, nuevo todo. Pero, como siempre... todo tenía que ponerse en su contra. Amaneció con fiebre. Primer día y con fiebre. ¿Algo más que pudiera suceder? Ojalá no. Desde el momento en que supo que su familia se mudaría, sintió una inquietud constante. No era tristeza ni emoción. Era algo más sutil, más incómodo. Como si su cuerpo supiera que algo iba a pasar ahí. Una mezcla rara entre expectativa y miedo. Aunque, si era honesto, sentía más miedo que otra cosa. ¿Por qué miedo? Porque volver a empezar era agotador. Porque lo nuevo siempre traía consigo el peso de adaptarse, de encajar, de fingir que todo está bien. Y él estaba cansado de fingir. Y porque, aunque el entorno cambiara, él seguía siendo él. Con sus silencios, con sus muros, con todo lo que evitaba decir en voz alta. Salió de casa arrastrando los pies, con la cabeza embotada y el cuerpo en protesta. La fiebre lo envolvía como una niebla densa, y cada paso se sentía como si caminara dentro del agua. Pero no pensaba faltar. No podía permitírselo.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido