Lorianne había pasado toda su vida tratando de ayudar a su familia a salir adelante de la poco favorable situación económica en la que se encontraban sumergidos, con mucho esfuerzo por parte de sus padres y gracias a una beca universitaria pudo entrar en una carrera de contabilidad, donde aprovechaba su talento con los números, así esperando conseguir un mejor trabajo ya que el suyo de medio tiempo como camarera no le era suficiente para los gastos de la casa y ahora tampoco alcanzaba para el nuevo tratamiento médico que su madre necesitaba.
Frederick, así como lo definía su nombre, era un hombre fuerte y justo. Sus ojos parecían ser de un peculiar color gris que si los mirabas detenidamente podías ver unas pizcas de azul y miel, su cara bien definida hacía juego con su ancha espalda y sus fuertes brazos. Respetado por sus trabajadores y amado por sus familiares y amigos, siendo heredero de una de las cadenas hoteleras más grandes de todo el país, tuvo que dejar atrás su alocada adolescencia para convertirse en el hombre disciplinado y de negocios que es hoy en día.
Sus caminos chocan abruptamente en cuanto Lorainne junto a su padre, desesperados por reunir el dinero necesario para costear el tratamiento de la adorada Elizabeth, idean un robo perfecto; un robo perfecto en el cual Frederick se va a encontrar destinado a participar.
35 Kapitel Abgeschlossene Geschichte Erwachseneninhalt
35 Kapitel
Abgeschlossene Geschichte
Erwachseneninhalt
Matthew tenía dos cosas claras en su vida; seguir liderando el Departamento de Policía como Capitán de su equipo, y pagar en vida la condena de no haber salvado a su único amigo del peor tiroteo de la ciudad. A sus treinta y nueve años estaba sometido a una vida de reproches, de castigos que nadie podría borrarle de la mente.
Cuando Megan llega a la ciudad, luego de cuatro años del fallecimiento de su hermano, necesita hacerse cargo de la casa que dejó, esa que Matthew se encargó de cuidar. Pero los encuentros remotos, la exigencia de pedirle perdón a la familia de su amigo, dejarán a ese hombre sometido al calvario, y a un deseo que se tornará insostenible. El precio a pagar por su castigo cobrará vida cuando sus sentimientos envuelvan a aquella joven veinteañera que será el recuerdo de que dejó morir a su único compañero de cuadrilla.
Cuando la necesidad del perdón se vuelva la fuente de tan incontrolable amor, Matthew deberá arrancársela de su ser. No merece tenerla, no merece ser perdonado por más que aquella condena lo seducía de la peor manera.
Diciembre, 2020.