Story cover for SUPERVIVIENTES  (SHIRBERT)  by luciaalc131
SUPERVIVIENTES (SHIRBERT)
  • WpView
    Reads 267
  • WpVote
    Votes 30
  • WpPart
    Parts 5
  • WpView
    Reads 267
  • WpVote
    Votes 30
  • WpPart
    Parts 5
Ongoing, First published Oct 12, 2020
Han pasado más de 100 años desde que la radiación está entre nosotros, ha matado a casi todos los adultos, ahora lo único que nos podrá salvar será utilizar nuestra inteligencia.

Pasaremos miedo, hambre, frío, dolor. Pero nunca perderemos nuestro principal objetivo: sobrevivir 
Soy Anne Shirley Cuthbert y soy una superviviente
All Rights Reserved
Sign up to add SUPERVIVIENTES (SHIRBERT) to your library and receive updates
or
#58anneshirleycuthbert
Content Guidelines
You may also like
You may also like
Slide 1 of 9
MIERDA,  ME ENAMORE DE TI cover
Mi Salvavidas  cover
SLADERS (II). LA LLUVIA DE FUGACES cover
APRENDIENDO A VIVIR {COMPLETA} cover
Un Psicópata Enamorado cover
Peligrosa Amenaza © || #1 cover
Serkan ✅ (# 2) cover
La obsesión de Adams © |#1| [+18] cover
Mnesia cover

MIERDA, ME ENAMORE DE TI

27 parts Complete Mature

se conocieron desde niños. No como amigos de la infancia, sino como vecinos que se toleraban a distancia. la suya no fue amistad de juegos compartidos ni risas inocentes; fue más bien una guerra fría de miradas cruzadas y palabras afiladas. Eran diferentes, y eso siempre fue evidente. El fingía ser rebelde, pero era solo un acto. Peleaba, aunque no supiera como, ganaba aunque siempre saliera herido. Se inventaba historias para atraer a los demás, coleccionando amistades vacías que aplaudían sus farsas. Era una máscara con patas, un chico que gritaba en silencio por atención, sin que nadie notara la grieta en su sonrisa. Ahora, el mundo le exige madurar: crecer, enamorarse, odiar de verdad... o aprender, por fin, a estar solo sin sentirse vacío. Ella, en cambio, era libre. Libre como el viento que no se deja atrapar. Ni su madre podía frenarla. Probaba de todo, lo hacía bien, y luego se aburria; no porque fallara, sino porque nada lograba retenerla. Era autentica, sin filtros, sin mascaras. Vivía sin necesitar ser vista. Y eso, precisamente eso, era lo que más lo desconcentraba a él. no era la diferencia entre ellos lo que lo perturbaba... Era su autenticidad. Su forma de ser sin esconderse, sin maquillarse el alma. Porque, en el fondo, él nunca supo ser real. Justo cuando creyeron que ya lo sabían todo el uno del otro, la vida les cambio el juego.