Nacidas el mismo día.
Compartiendo solo el mismo Padre.
con un año de diferencia entre ambas.
compartiendo una infancia juntas, que hizo crecer en ellas rencor, odio y dolor por la otra; no amor como hacían creer.
Separadas en la adolescencia por cosas del destino.
Reencontrará tres años después, cada una con su vida hecha.
Celando cada una lo que le costó construir.
Con mucha expectativa regresa Victoria a casa, sabiendo que las cosas ahora serán diferentes.
Y confiada las espera Leonor para demostrarle a Victoria, lo distinta que son las cosas ahora .
¿Será que el tiempo, la distancia, y el espacio entre ambas por tres años lograron cambiar los sentimientos que sentían cada una por su hermana?
Dianna aún no ha logrado superar la pérdida de Nicolás, el amor de su vida. Desde aquel trágico día, los recuerdos llegan a su mente como fragmentos incompletos, dejándola atrapada entre el pasado y una realidad que le cuesta aceptar. Las lagunas mentales se vuelven parte de su rutina, y su corazón, aunque roto, se aferra a lo que ya no está.
Pero todo cambia cuando un nuevo chico aparece en su vida. Su presencia es inquietante. Tiene los mismos gestos, la misma mirada... incluso la misma sonrisa que Nicolás. Esa similitud despierta en Dianna emociones intensas y contradictorias: ¿es una señal del destino o una ilusión peligrosa?
Ahora deberá enfrentarse a una decisión difícil: proteger su salud mental o arriesgarse a amar a alguien que podría hacerla revivir el pasado una y otra vez. ¿Podrá cerrar el ciclo del duelo o quedará atrapada en una historia que no le pertenece?