El síndrome de Estocolmo aún es desconocido, no se saben cuales son las circunstancia exactas que llevan a una víctima a empatizar con su secuestrador. En una clase de la universidad de Oxford, los estudiantes de psicología deben realizar un proyecto sobre dicho tema, basándose en lo que se sabe hasta ahora, pero para algunos, eso no es suficiente, cualquier información que encuentren por ahí, no los satisface. No les basta lo que se supone, y sin medir las consecuencias pasan de las teoría a la practica.
(.*.*.*.)
No se aceptan copias ni adaptaciones de ningún tipo.
La víctima con Síndrome de Estocolmo se identifica inconscientemente con su agresor, ya sea asumiendo la responsabilidad de la agresión de que es objeto, ya sea imitando física o moralmente la persona del agresor.
Según coinciden varios expertos, la ayuda entre la víctima y el autor responde en gran parte a un objetivo compartido: resultar ilesos del incidente generado. El nulo control sobre la situación por parte del secuestrado le lleva, al parecer, a intentar cumplir los deseos de sus captores que, por otro lado, se presentan como los únicos que pueden resguardar la seguridad de la víctima.