Lo que fuimos
Nunca imaginé que alguien pudiera arruinarme de una manera tan hermosa. No sé si fue su sonrisa tímida, su forma de mirar las cosas como si todo el universo conspirara a su favor, o simplemente el hecho de que llegó justo cuando yo más necesitaba sentir que era especial para alguien. Agustín apareció en mi vida como una respuesta. Y, como todo lo que parece perfecto, terminó siendo la pregunta más dolorosa de todas: ¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar por amor?