*No chance* Frank Iero

*No chance* Frank Iero

  • WpView
    Reads 120
  • WpVote
    Votes 11
  • WpPart
    Parts 1
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Oct 14, 2014
-Catt como puedes ser tan ilusa, no tienes ninguna oportunidad con Frank. -Jessy así me ayuda muchísimo, sabias? -Catt sabes que eres mi mejor amiga desde siempre pero si te digo esto será por algo. Creo que no tienes ninguna chance con el jefe. El está acostumbrado a las plásticas barbies y tu eres de carne y hueso, si el te tratará igual tu corazón se partiría en pedazos al contrario que el de las plásticas que se arreglaria con una cirugía. Te mereces a alguien que te respete y no te utilice, que te quiera de verdad... -Tienes razón. A lo mejor Frank Iero es tan sólo un capricho.
All Rights Reserved
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Secuestrando al hijo del primer ministro
  • Kiss me ; Landoscar
  • 𝖫𝖺 𝖠𝗌𝗂𝗌𝗍𝖾𝗇𝗍𝖾 𝖽𝖾 𝗎𝗇 ¿𝖧𝖾𝗋𝗈𝖾? (𝖪𝖾𝗇 𝖲𝖺𝗍𝗈 𝗒 𝖮𝖼)
  • Don't say yes!
  • SANGRE DE CAZADOR
  • Es mejor hacer el amor que la guerra
  • El día que lo conocí (Adaptada) Jared Leto y tú.
  • Claro que te defenderé
  • London Boy
  • agente 017 (zayn malik) [TERMINADA]

- Entonces yo me asusté mucho cuando esos tipos me tomaron del brazo, me jalaron muy duro y me quedó la marca roja, miren - escuché la voz de Lando, claramente exaltado. No era lo que esperaba. Había pensado que estaría aterrorizado, acurrucado en una esquina de la cama, temblando y buscando consuelo. Pero no. Al entrar en la habitación, lo que vi fue una escena que, si no fuera tan surrealista, podría haber sido cómica: Lando, el joven y caprichoso Lando, estaba en la cama, rodeado de Max y Charles, los dos hombres más serios y disciplinados de mi equipo. Y ellos, en lugar de estar de pie vigilando, estaban pintándole las uñas de los pies con un cuidado casi artístico, como si fuera una niña pequeña preparándose para una fiesta. Los tres acostados, charlando como si fuera un día cualquiera, como si no estuvieran en medio de una misión que podría determinar mucho más que la suerte de un secuestro. - Está muy rojo, Lan. Más tarde te traigo algo para el dolor. Y también debo hablar con Óscar. No es posible que te hayan tratado así - dijo Max, observando con atención la "marca roja" en el brazo de Lando, mientras movía los frascos de esmalte con una concentración de cirujano. - Max tiene razón, Landito. Yo también hablaré con Carlos. Tienen que hacer algo con esos gorilas - agregó Charles, que se veía incluso más serio que antes, aunque en sus ojos había una mezcla de diversión y curiosidad.

More details
WpActionLinkContent Guidelines