Existe una delgada línea entre el amor y la amistad, en ocasiones no la notas pero al cruzarla, estás perdido. Isabella West siempre ha estado enamorada de su amigo de infancia Alexander McQueen, un tipo tremendamente guapo e inteligente, el prospecto de toda mujer. Ella siempre imaginó tener futuro con él, siendo una pintora reconocida y no medico como sus padres querían; tenía la vida perfecta hasta que todo se viene abajo cuando Kendall Ryan aparece en su vida. Egocéntrico, mujeriego, modesto y con un mal carácter, todo eso en un cuerpo de infarto y en unos ojos enloquecedores. Sólo se hablan cuando nadie los ve y caen en las más bajas provocaciones cuando están cerca uno del otro, van por distintos caminos y tienen diferentes ambiciones, por el bien de ambos deciden alejarse y cuando finalmente se atrevan a aceptar sus verdaderos sentimientos será demasiado tarde.