CRUDA PERO NO TAN RUDA REALIDAD

CRUDA PERO NO TAN RUDA REALIDAD

  • WpView
    Reads 295
  • WpVote
    Votes 3
  • WpPart
    Parts 10
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jul 25, 2022
¿Han tenido esa sensación de sentirse excluidos de todo? Bueno, yo he vivido con esa carga encima durante ya 17 años. Aislada hasta cierto punto de las personas que me importan, y temerosa de no encajar. En ocasiones, lo único que se necesita es encontrar la razón por la cual se vive. Esta es la historia de ella, una chica linda, pero con complejos desde la niñez; tratando de olvidar el pasado y vivir en el presente.
All Rights Reserved
#518
perdida
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Delincuentes juveniles
  • Hasta que recuerdes mis besos.
  • « Lo que siempre deseé »
  • SPEND SOME TIME AWAY
  • Dolor
  • "𝑁𝑜 𝑇𝑒 𝑉𝑎𝑦𝑎𝑠 𝐷𝑒 𝑀𝑖 𝐿𝑎𝑑𝑜" (𝐻𝑦𝑢𝑛𝑙𝑖𝑥)
  • La Debilidad Del Mafioso ( +18 )
  • Mi segunda oportunidad, eres tú.
  • A Little bit of love (Finalizado)
  • Pequeña Cabrona

Mi nombre es Lea García y tengo 15 años. Mi vida no es que sea muy ejemplar, digamos que tuve una infancia algo complicada. Mi padre era un alcohólico que se entretenía pegando a su mujer y sus dos hijos. Y claro, ni mi madre ni mi hermano ni yo, dijimos absolutamente nada. Patético. Pero fue uno de los mayores traumas que jamás tuve. Cuando cumplí los nueve mi madre me compró una bolsa de ositos de gominola, ahora para mi eso no es mucho, pero anteriormente no solía tener esos caprichos. Mi hermano, el cual tenía un año más que yo, se tragó uno y tristemente se ahogó con él. Otro trauma más con las gominolas. Después de eso mi madre se pasó los días deprimida y mi padre nos abandonó diciendo que sin un hombre como hijo, no quería tener relación alguna con nosotras. Recuerdo lo mal que lo pasó mi madre, cada lágrima que derramaba y cada sollozo que soltaba por las noches. Al pasar al instituto, comencé a conocer gente diferente, gente con los que realmente encajaba. Gente que se pasaba el día haciendo pellas y ahogando sus problemas en alcohol o drogas. Gente cuya mayor afición era pasarse el día fumando, robando, insultando o, en casos extremos, incluso matando. Por supuesto, no tenía buenos rendimientos académicos y en poco más de dos meses terminaba expulsada de algún centro, ya que no sabían ni lo que hacer conmigo. Esa es mi vida, una parte resumida de ella realmente, y una vez más, vuelvo a empezar otra desde cero. En un lugar distinto.

More details
WpActionLinkContent Guidelines