Se supone que era un juego de niños, de esos inofensivos, solo para pasar en rato, pero debimos darnos cuenta, era muy obvio, que no era "cualquier cosa" era algo que iba mas haya.
-Solo un par de idiotas, son los que perduraran-
A cada uno nos entrego un número, con tal inscripción, siete números en total.
Pero ahora, todo había cambiado, ya no eramos siete, fuimos dos y después veinte, tan vez ahora éramos ocho, y los siete nadie sabe lo que paso, excepto dos de ellos.
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang