Decepciones amorosas las hay siempre, algunas vez te deben romper el corazón o tú romperlo peor quedarte con el remordimiento de que le hiciste daño a alguien más para después arrepentirte de ello.
Todos tenemos un destinado el cual probablemente nunca lo puedas conocer, por ello para aquellas pocas personas que logran encontrar a su destinado nunca pero NUNCA podrán separarlos, despues de todo un destinado es algo sagrado sin importar quien sea.