Alicia siguió viajando por el mundo en su barco, su imaginación intacta y dos acompañantes, su hija, Alai y su hijo adoptivo, Alexis. Estuvo años con ellos hasta un accidente, dejando solos a esos pequeños. Los años pasan, ellos crecen en una hermosa hermandad. Siempre uno al lado del otro. Incluso cuando un grupo de extraños llega a sus vidas para dar un giro a todo lo que creían y lo que no. ¿Qué puede pasar si la locura se hereda? ¿Qué puede pasar si llegas a otro mundo? ¿Qué puede pasar con los descendientes del país de las maravillas? ¿Qué puede pasar si de verdad la astilla es como el palo?
More details