3 parts Complete Lando Norris era el único Omega de toda la parrilla. No solo eso: era el más pequeño, el más tierno, el más brillante y, por tanto, el más querido y disputado por todos los Alfas. No importaba de qué equipo fueran, todos lo protegían de manera instintiva, posesiva incluso, aunque fingieran indiferencia en público.
Pero había algo que ninguno de ellos sabía aún.
Y es que, antes de entrar en celo, Lando no se volvía más coqueto o más inquieto como otros omegas. No. Su cuerpo reaccionaba de una forma distinta: se debilitaba. La fiebre lo abrazaba como una niebla silenciosa, la energía lo abandonaba poco a poco y, cuando el celo estaba verdaderamente cerca, simplemente... colapsaba..
Charles se acercó.
-Lando, ¿estás bien? -preguntó, agachándose para quedar a su altura.
-Solo estoy un poco cansado -mintió el Omega, intentando sonreír.
Pero su cuerpo temblaba.
Christian Horner lo observaba desde lejos, los brazos cruzados. Andrea Stella y Zak Brown también lo miraban. Sus ojos no eran los de jefes de equipom
-Está por entrar en celo, ¿verdad? -preguntó Andrea en voz baja, sin apartar la mirada.
-Sí -respondió Zak-. Y sabes lo que eso significa.
-Tenemos que prepararnos -añadió Horner con seriedad-. Porque cuando eso pasa... se desmaya.
Y entonces, justo antes de que la sesión iniciara, el pequeño Lando colapsó.
Oscar fue el primero en atraparlo, sujetándolo contra su pecho con un gruñido de alarma. Max estuvo detrás en segundos, marcando territorio con un rugido bajo, mientras Charles empujaba a los demás rookies para hacerles espacio. George cubría con su chaqueta el cuerpo tembloroso del Omega. Hasta Alonso, el más estoico, fruncía el ceño con preocupación.
Toto Wolff llegó corriendo. Su Alfa interior rugía al ver a su pequeño protegido así. Se arrodilló junto a él
-Mi niño... -murmuró con tristeza-. Deberíamos haberlo notado antes.
Desde ese día, todos los pilotos -todos los Alfas- crearon una especie de