No tengo familia. O al menos, no una que recuerde.
Vivo solo, en una cabaña escondida entre los árboles, donde el silencio del bosque me envuelve como una vieja manta que ya no abriga, pero reconforta.
Cada mañana repito la misma rutina: salir a cazar, perderme entre los troncos, fingir que pertenezco a este lugar.
Voy a un colegio cuyo nombre siempre se me escapa... como si mi mente se negara a recordarlo del todo.
Pero esa mañana fue diferente.
La vi entre la niebla. Una niña sola, con la cabeza rapada, la mirada vacía... y un número tatuado en la muñeca: 011.
No habló. No hizo falta.
En el instante en que nuestras miradas se cruzaron, sentí algo romperse dentro de mí.
Como si el mundo, ese que creía conocer, acabara de cambiar para siempre.
Desde ese día, supe que estar con ella no sería solo extraño...
Sería inolvidable.
bueno antes que nada esta historia es 100%mia tenia otra cuenta era yoyouchiha pero por desgracias ya no puedo continuar escribiendo ahi asi que me hise esta nuevo si eres nuevo esta historia tendra mucho lemon de los guapisimos uchihas mmm :)