Ya que hace tiempo pude superarlo, y seguir adelante, en el proceso no fue fácil ya que aún sentía mucho dolor, rencor y tristeza de cómo había terminado esta situación, en cómo me rompió una parte de mí.
Destruida y en pedazos, sí, así me encontraba hasta que llegó él y de un momento a otro me cambió la vida, me hizo ver el mundo en colores, me hizo darme cuenta de que nunca es tarde para volver a empezar, de que siempre hay una segunda oportunidad.