¿Cómo acabó aquello que no tenía indicios a tener un final?
Simplemente, acabó.
Pero no acabó del todo. Por qué después de cuatro meses, no quieren admitir que se buscan hasta en el rincón más diminuto. Invaden y niegan, todo lo que tiene que ver con el otro. Porque claro, les dolía.
Pero, por circunstancias de la vida, tienen que viajar de Múnich a Alicante, en autobús.
Y ese viaje, les hará darse cuenta, de cual fue el punto de inicio.
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