-Eres mía, pequeña.- Dijo firmemente con una sonrisa encantadora.
-No soy tuya- Le dije molesta. Claramente que no permitiré que me trate así. Este tipo no tiene comparación con mi Harry.
- Te hice enojar? - mire con los ojos entre cerrados -
- Si, como se te ocurre caminar bajo la lluvia? Te quieres enfermar? - dijo molesto -
- No encontré necesario esperarte - dije sincera -
- Y por eso estás toda mojada - me miró y luego prendió el motor -
- Tu igual estás mojado - mire por la ventana -
- Quién tendrá la culpa - no despegaba la mirada del camino -
- Yo no te dije que me siguieras - dije cansada -
- Ya, es verdad, pero aaahhh - dijo arto - no puedo discutir contigo
- Lo se, nadie puede discutir conmigo - me reí -