El era un ángel de ojos negros como la noche,cabello castaño y sonrisa perfecta, pero no había ángeles en la tierra al menos eso decía mi madre , y este no era un ángel era un monstruo esclavo del rencor , con sed de venganza disfrazada de justicia , que puso nuestro mundo a temblar , no se en que momento me convertí en esclavos del miedo , ni cuando descubrí que mi vida era una vil mentira, mentiras que caían una a una como piezas de dominó . Nada es lo que parece, aquí no hay villanos o heroes, todos somos esclavos de nuestro silencio. Por qué ni los malos son tan malos , ni los buenos son tan buenos , todos tenemos un toque de bondad y maldad en nuestro interior solo somos lo que debemos ser en el momento que corresponde serlo .All Rights Reserved
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