-¿Quien no quiere un poco de felicidad en su vida?- mis dedos pulgar e indicé se cerraron dejando un pequeño espacio entre ellos. -No necesito tu alegría. Deja de intentar imponerme esa falsa felicidad. Eres repugnante- murmuró, su paciencia se estaba agotando. Claramente quería que lo dejara en paz y dejara de perturbar su soledad. Mi sonrisa se desvaneció por completo cuando dijo eso. -Perdón, no quise importunarte- deje de verlo y me concentre en algunos de los rayones que tenía mi pupitre. --- Wind Breaker no me pertence a cepción de la prota. Disfruten vvs. Por cierto en esta historia se habla de enfermedades mentales, violencia y demás.
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