Una vez dije que siempre iba a estar para ti, en las buenas y en las malas, en tus logros más importantes, en tus momentos más significativos, en los más felices aunque no sean a mi lado.
Muy bello para pertenecer a esos aldeanos, demasiado puro para ayudar en sus acciones, aunque quien soy para juzgar, después de todo soy un demonio, pero más allá de eso, quiero que estés a mi lado, que me acompañes en mi reinado del horror sobre esos patéticos humanos, a los que llamas amigos y familia.