No es fácil ser una adolescente a la cual obligan a crecer más rápido de lo normal, que arrancan sin piedad de los brazos de su madre a corta edad, que no puede convivir con las personas que le rodean porque la juzgan sin antes conocerla, no la entienden.
No es fácil ser una chica que no puede dejar de lado su pasado, ya que todos los días, a toda hora, se pasa imaginando, ¿qué pasaría si la volvía a ver? ¿cómo sería? ¿y si ella no se alegraba al verla?, no podía negarlo, la necesitaba mucho...
Pero no todo era triste y de color gris, ya que siempre contaba con una persona increíble, alguien que la trataba de animar cada segundo de su vida desde que la conoció, su mejor amiga.
Aunque, luego de un tiempo, pasaría algo que nunca hubiera imaginado, conocería a alguien perfecto, que pintaría arcoiris en donde alguna vez ella vio nubes, él, su alma gemela.
Dos corazones que se anhelaban sin saberlo, secretos que pesan más que los suspiros, Jake y Sam, dos personas con el corazón herido que buscan solo una cura, al otro.
Un ciclo escolar que cambia sus vidas para siempre. Unidos por una conexión que desafía las barreras del tiempo, descubren que el amor puede florecer incluso en medio del caos familiar que los rodea.
Mientras ambos luchan por encontrar su lugar en un mundo donde sus caminos no pueden cruzarse, las cicatrices de sus familias y los fragmentos de un amor perdido los persiguen. ¿Es posible soltar a quien una vez fue tu todo, aun cuando el destino parece decidido a mantenerlos separados?
Una historia de amor, pérdida y segundas oportunidades que demuestra que, a veces, lo más valiente es aprender a decir adiós.
Pero, ¿Crees poder despedirte del amor de tu vida?