
Él siempre estuvo solo. Ella, rodeada de hermanos, jamás lo estuvo del todo. No se hablan. No se buscan. Pero tampoco se ignoran. Entre Ginny Weasley y Draco Malfoy existe algo silencioso. Algo que no se ve... pero se siente. No es amistad. No es odio. Es un acuerdo no dicho: respeto, distancia, y miradas que duran un segundo más de lo permitido. Si esta fuera otra historia, tal vez estarían juntos. Pero no lo es. Sus mundos no están hechos para encontrarse. ¿O sí?All Rights Reserved