Mi secreto está a salvo contigo
Anya nunca se había planteado contarle su secreto a nadie. Pero se dejó llevar por el momento, por la situación y por aquellos ojos que la miraban. Confiaba plenamente en que no se lo dijera a nadie, y realmente fue así. Aunque las cosas no salieron como ella se esperaba, finalmente todo saldría a la luz y con ello unas consecuencias que serían difíciles de afrontar.