En un mundo donde la antipatía y la falta de amabilidad parecen ser la norma, Riki se destaca como un individuo que encarna estas cualidades en su máxima expresión. Su actitud fría y distante crea un aura de indiferencia a su alrededor, alejando a las personas y cerrando las puertas a cualquier forma de conexión emocional. Sin embargo, en medio de esta oscuridad, surge una figura que brilla con una ternura inigualable: Kim Sun Woo.
Sun Woo es una bolita de amabilidad y compasión, irradiando calidez y generosidad hacia todos los que lo rodean. A pesar de la actitud apática del japonés, Sunoo ve más allá de las apariencias y se enamora del corazón y el ser interior de las personas, sin importar su género u orientación sexual. Para Sunoo, el amor no tiene barreras ni etiquetas restrictivas.
La vida de Riki contrasta con la de Sunoo en muchos aspectos. Mientras él puede ver el mundo con sus ojos físicos, Sun Woo vive en la oscuridad, siendo ciego desde su nacimiento. Sin embargo, esto no limita a Sunoo en absoluto.
A medida que se desarrolla esta historia peculiar, surge la pregunta: ¿es posible enamorarse solo escuchando la voz de alguien? Sunoo descubre que sí. La voz de Riki despierta emociones en él que nunca antes había experimentado, una conexión profunda y genuina que va más allá de la apariencia física.
Pero aquí surge otro desafío: ¿es posible enamorarse de alguien que jamás podrá verte? Para Sunoo, la respuesta es clara. El amor trasciende las barreras visuales y se basa en la conexión emocional y espiritual entre dos personas. La ceguera de Sunoo no es un obstáculo para amar y ser amado.
Algunas tentaciones no pueden ocultarse para siempre.
Sunoo siempre supo que amar a Niki y a Sunghoon era un riesgo.
Pero no sabía que desearlos sería tan inevitable... y tan devastador.
Una noche bastó para romper las reglas.
Una mirada. Un roce. Un gemido ahogado detrás de una puerta cerrada.
Ahora, atrapados entre la pasión y el miedo a ser descubiertos, deben aprender a vivir en un mundo que no les permite amarse como realmente quieren. A callar sus suspiros, a disimular las marcas en la piel, a fingir que son solo compañeros... cuando en realidad, lo son todo el uno para el otro.
En su secreto hay deseo, ternura y peligro.
En su amor, una sed imposible de apagar.
Y mientras más intenten ocultarlo, más intensamente arderán.
¿Hasta dónde pueden llegar antes de quemarse por completo?