En un Japón donde los héroes y villanos se enfrentan en una lucha constante por el poder y la justicia, una figura oscura emerge con un pasado marcado por traiciones y heridas profundas. Su nombre es Izuku Midoriya, pero en las sombras es conocido como "Villano Deku", el enemigo más buscado del país.
Todo comenzó en la secundaria, cuando Midoriya, un joven brillante y lleno de sueños, decidió experimentar con el Quirk de su amigo Bakugo Katsuki. Con la intención de entender y quizás mejorar sus habilidades, inventó un prototipo que imitaba el poder explosivo de Bakugo. Sin embargo, al descubrirlo, Bakugo se enfureció. En un arrebato de ira y poder, explotó el prototipo con su Quirk, desatando una explosión devastadora en el aula.
La explosión fue catastrófica: el salón quedó reducido a cenizas, y Midoriya quedó gravemente herido. La explosión le quemó el lado izquierdo del rostro, dejándole cicatrices y, lo más importante, le arrebató la vista de su ojo izquierdo, que quedó ciego. Solo, herido y con el rostro marcado por la furia y la culpa, Midoriya fue abandonado en medio de las ruinas, creyendo que Bakugo lo había destruido y que su amistad había sido una mentira.
Desde aquel día, Midoriya se convirtió en un villano. La rabia y el odio hacia Bakugo se transformaron en una sed de venganza. Juró destruirlo y evitar que alguna vez lograra convertirse en héroe, como él mismo había soñado. Adoptando el alias de "Deku", pero con un corazón oscuro, comenzó a acechar a Bakugo y a todos los héroes que se interponían en su camino.
Ahora, Midoriya es un enemigo temido y buscado en toda Japón. Su ojo izquierdo, ciego y marcado por la quemadura, es un recordatorio constante de su pasado y de su deseo de venganza. La historia de un héroe caído, que en su desesperación se convirtió en la peor amenaza, buscando justicia a su manera, sin importar el costo
Becky una actriz que anhela un amor de película y Freen una ilustradora autista que prefiere la lógica a las emociones, se ven unidas por un matrimonio de conveniencia que se transforma en un lento y profundo viaje de entendimiento, donde el amor se encuentra en los silencios compartidos y en las líneas de un dibujo.