Ellos.
Los hermanos Andreatos. Conocidos por tener a Grecia a sus pies, por ser temidos con solo decir su apellido, por quienes las mujeres babean y los hombres desean aspirar a ser. Ellos no conocen la palabra "derrota", solo van y hacen lo imposible por obtenerlo. Las pandillas le temen, no lo demuestran pero ellos lo saben. Son por los quien tu mamá te advierte no juntarte, pero nadie se puede resistir a ellos.
Por las mañanas son los reyes de la universidad y por las noches son los lideres de las calles griegas.
Son endemoniadamente ardientes, bien podrían haber sido sacados de un sueño erótico. Con sonrisa perfecta, facciones totalmente masculinas, con ojos que parecen poder ver tu alma y cuerpo trabajado. Son difíciles de tratar, fríos por naturaleza, minuciosos y calculadores, estrategas natos; aunque eso sí, ellos saben como divertirse. A pesar de ello, no ha habido ninguna mujer que haya podido romper las barreras de sus corazones de cada uno de ellos. Hasta que llegó ella.
La chica con heterocromía.
Cuando empiezas a cuestionarte el motivo de tu existencia sabes que no todo va tan bien como aparenta, todo esto Atenea Smith lo sabe muy bien.
Levantarse y saber exactamente lo que harás llega a tal punto de resultar asfixiante, todo esto hasta que los padres de Atenea deciden viajar a un pueblo en Rusia por una mejor propuesta de trabajo, en este pequeño pueblo no todo es lo que parece, las cosas son distintas pues quienes rigen el pueblo son un grupo de seis chicos, los Smirnov, los reyes del pueblo y quienes no dudan en autoproclamarse dueños de todo y esto incluye a Atenea.