Que el estilo barroco linda con su propia caricatura es algo que quizás sabemos todos. En el prólogo de "Lunario Sentimental", Lugones propone que abandonemos los lugares comunes o, mejor dicho, que inventemos otros ya que los actuales carecen de significado debido a su abundante repetición. Estos dos principios deberían estar presentes al momento en que uno se decida a escribir poesía. Cuando la prisa por la rima y la exigencia de la métrica persiguen al poeta, uno también percibe ese esfuerzo, y sucede a veces que el poema no pasa de ser un frío catálogo de enumeraciones e imágenes vagas, forzadas a convivir en la intimidad del verso. Alvaro Cortés, puebla las hojas de sus Diarios con imágenes precisas y universales que conmueven al lector. Acaso sea esta la tarea que debe perseguir el poeta. Siempre creí que un buen poema es aquel que logra una risa en nosotros, una emoción; luego se siente que no puedo ser escrito de otra manera. Este libro logra traer al lector el precioso universo de lo simple, el verso conmovedor, la noche como sinónimo de soledad, el lenguaje universal (lo que le sucede a un hombre le sucede a todos) y anda rondando en el aire del ambiente el humo de un cigarrillo que Alvaro prendió y esperemos vengan otros tantos más." Gervasio Ramos