"Tiempos de Dunas, vísceras y lágrimas" [Jotakak]
En el día cincuenta del viaje, la desgracia ocurre tras el comienzo de la batalla final. Noriaki ha sido destruido por el mundo y sus tormentosas ambiciones de conquista sobre la humanidad. Después de descubrir el último secreto de su enemigo, emplea su última esperanza en dejarles una ventaja a su equipo; dejando que sus fuerzas finales se desvanezcan a la par que recuerda sus últimos días en la tierra.
Pero, a pesar de sus melancólicos y agrios recuerdos, el recordar la compañía de esa estrella tan especial para él lo hace recordar lo afortunado que fue de vivir esa vida. Sin embargo, tras la estela de muerte que dejó flotando en un mar de melancolía, la estrella que velaba por él quedó a la deriva y sin saber cómo continuar con la falta de su chico adorado caminando a su lado.