Toda mi vida fue un ciclo interminable de sufrimiento, atrapada en un cuerpo que apenas respondía. No podía moverme, ni siquiera hablar, solo existía. Lo único que me mantenía cuerda era una serie de televisión: The Vampire Diaries. Me la pusieron una vez y, sin poder evitarlo, la miré una y otra vez. Elijah era unos de mis favoritos y no negare que también su querido arrogante hermano klaus. Soñaba con esa vida, con escapar de mi realidad. Pero nunca supe cómo terminaba la historia, porque Morí antes de descubrirlo. O eso creía.
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