Se quien eres y tu a lo mejor no me recuerdas. Te escribo una carta cada vez que quiero decirte algo. Pero no te las doy. No. No quiero volver a ponerte en peligro.
Te quiero,
Manu.
Dedicado a todos aquellos que se preguntan si escribo sobre ellos: Lo hago.
Y no... No estoy loca. Aunque este diario es la prueba más sensata que tengo...